La pandemia multiplica el interés en Álava por las construcciones modulares y sostenibles

Reportaje en Gasteiz Hoy por Iñaki Roldán | 13 junio, 2021.

Casas de paja, consumo cero

Ecopaja es otra de las empresas alavesas que ha visto multiplicado el interés y la petición de información “por diez o por veinte”, explica Jose Veiga. En este caso, la apuesta es por viviendas para vivir, primeras viviendas. Esta empresa prefabrica los paneles y las fachadas para que el montaje sea lo más rápido posible. Además lo hacen con materiales completamente naturales y cien por cien sostenibles: “conseguimos una terminación, un resultado de vivienda habitual, que el 90% de las veces se utiliza como primera vivienda”

Un modelo de construcción basado en el Passive House, con capacidad de aislamiento a través de materiales ecológicos y kilómetro cero y suministro cercano. Empresa que también se está viendo afectada por la falta de madera, fruto de la alta demanda y de las dificultades logísticas de la pandemia.

Vivienda en Trocóniz (Álava) con los muros aislados con paja

En el caso de Ecopaja es un perfil de cliente que prioriza su salud y busca una vivienda pasiva lejos de “productos tóxicos a largo plazo”como aislamientos de lana de roca o plásticos. “El 80% de los clientes ya vienen informados y saben lo que buscan”. Interés que coincide con las ventajas que promete Ecopaja: un ahorro energético que llega al 90% .”

En el caso de las viviendas pasivas la clave es el terreno. La vivienda se diseña a medida de la parcela, con un estudio bioclimático” explica Jose. “Hay que ver cómo afecta el sol, como protegernos de él, como aprovecharlo” y así establecer la estrategia pasiva a tomar.

Muros de la vivienda de Trocóniz durante su construcción.

El primer condicionante en este tipo de viviendas es la parcela, seguido por la normativa urbanística (solo se puede construir en terreno urbanizable). También influyen las condiciones del cliente, si quiere por ejemplo que sea a cota cero. “Recomendamos conectar a las tomas eléctricas, aunque el objetivo está puesto en no tener gasto” incide Jose.

En cuanto al precio, “parecido al de una vivienda de construcción habitual, quizá un 5% más”. Hay diseños “más económicos y más caros”, a la altura del bolsillo del cliente. Eso sí, el diseño basado en la recuperación de calor y el ahorro energético aportan “un plus de ahorro a largo plazo”. Ahorro que hace que este tipo de viviendas sean una opción muy interesante.

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